La casa de cuartos
Jueves 19 de Julio de 2007
Publicado en:
Una de nuestras líneas de investigación recién estrenadas trata de demostrar que la "casa de cuartos" es la tipología doméstica más flexible que quepa imaginar.
El estudio que estamos llevando a cabo se basa en los postulados originales del Profesor Monteys, y toma como ejemplo real de trabajo las sucesivas configuraciones domésticas que, dentro de una estructura de cuartos rígida, toma en una casa barcelonesa del ensanche la vida cambiante (durante un periodo medianamente largo) de unos mismos inquilinos.
Para proyectar la casa de cuartos, basta con ser escrupuloso en el manejo de pocos elementos: tabiques, colocación de las puertas, puntos de luz y enchufes, y poco más.
Cada cuarto, como muy bien explica Kahn en el post anterior, debe ser un universo en sí mismo, con un marcado carácter centrípeto (él dibuja un techo abovedado, una sensasión muy parecida al lenguaje de cornisas de la casa barcelonesa).
El cuarto tendrá, según Kahn, una relación muy especial, quizás única, con la luz exterior: por eso el más importante de los elementos de ese escueto catálogo de diseño es, sin duda, el hueco. Su diseño se debe depurar, rescatando los huecos verticales o de antepecho bajo (tan injustamente denostados por la arquitectura moderna).
El conjunto de la casa se convierte, entonces, en una constelación centrífuga de elementos centrípetos, algo muy parecido a la manera en que se coloniza el territorio por medio de ciudades (idea que tan bien explicó Le Corbusier para su Cité Radieuse).

Techos de dos cuartos consecutivos en la casa barcelonesa (Foto: AM, 07)